El sufismo y la experiencia de lo divino a través de la voz

El sufismo y la experiencia de lo divino a través de la voz

La práctica sufí es una forma de espiritualidad islámica que se centra en la búsqueda de la cercanía y unión con Dios a través de la experiencia personal y la devoción íntima.

El sufismo, por tanto, busca una conexión directa con lo divino a través de la experiencia personal y la purificación del corazón. De hecho, los sufíes creen que es posible experimentar directamente la presencia de Dios.

Desde ahí, el vínculo entre la práctica sufí y lo devocional es muy estrecho. En este sentido, los sufíes se entregan a Dios con una devoción profunda y sincera, buscando la proximidad divina a través de la oración, la meditación, la recitación de poesía sagrada, el canto de himnos y la contemplación de los atributos divinos.

Entonces, la práctica devocional en el sufismo tiene como objetivo purificar el corazón y alejar las distracciones y deseos mundanos para lograr una unión más estrecha con lo divino. Los sufíes buscan un amor incondicional hacia Dios, considerándolo como el Amado supremo. Esta concepción de amor divino a menudo se expresa en la poesía sufí, que refleja la pasión y el anhelo del alma por la cercanía a lo divino.

También la danza giratoria (derviches giróvagos) también es una práctica distintiva y simbólica dentro del sufismo que representa la búsqueda espiritual y la entrega a Dios. Los derviches giran en círculos mientras meditan y rezan, buscando la conexión espiritual y la fusión con la presencia divina.

En resumen, la práctica sufí se basa en la devoción profunda y la búsqueda de la cercanía y la unión con Dios. La devoción en el sufismo es el motor que impulsa la búsqueda espiritual y es considerada esencial para alcanzar el objetivo último del sufismo: la experiencia directa de la realidad divina.

La importancia del canto devocional en el sufismo

El canto devocional, también conocido como «Sama» en el contexto del sufismo, es una práctica esencial en esta tradición mística del Islam, centrada en la búsqueda de la cercanía y la unión con Dios.

Este tipo de canto desempeña un papel central en la vida espiritual y en la práctica del sufismo al fomentar una conexión profunda con lo Divino y ayudar a alcanzar estados más elevados de conciencia espiritual.

¿Qué aspiraciones espirituales se pueden obtener con el canto devocional en el sufismo?

El canto devocional puede facilitar algunas aspiraciones espirituales como podemos ver seguidamente:

  1. Comunicación con lo Divino: En el sufismo, el canto devocional se considera una forma de comunicarse directamente con lo Divino, ya que permite a los sufíes expresar sus sentimientos más profundos de amor y devoción hacia Dios. A través del canto, los sufíes buscan establecer una conexión íntima con lo Divino y experimentar una unión espiritual más profunda.
  2. Trascendencia de lo Mundano: La música y el canto pueden ayudar a los sufíes a trascender el mundo material y elevar sus almas hacia una dimensión espiritual superior. El canto devocional se utiliza para alejarse de las preocupaciones terrenales y centrarse en lo espiritual, lo que puede conducir a estados de éxtasis y énfasis en la importancia de la vida interior.
  3. Facilitación de la Meditación: El canto devocional en el sufismo a menudo se realiza en un contexto de grupo, donde los sufíes se reúnen en círculos de meditación y se entregan a la música y el canto en una atmósfera espiritual. Esta práctica puede facilitar la meditación y ayudar a los participantes a enfocarse en su conexión con Dios y en la presencia divina en sus vidas.
  4. Unión Espiritual: El canto devocional en grupo puede generar un sentido de comunidad y unidad entre los sufíes. A través del canto compartido, los individuos pueden experimentar una sensación de pertenencia a una comunidad espiritual más amplia y sentirse conectados entre sí a nivel espiritual.
  5. Transmisión de Enseñanzas y Valores: Las letras de las canciones y los cantos devocionales a menudo contienen enseñanzas espirituales, poesía y metáforas que transmiten los valores y principios del sufismo. Estas canciones pueden ser una forma efectiva de enseñar y transmitir la sabiduría sufí de una manera que resuene profundamente con los corazones y las mentes de los practicantes.

Prácticas sufíes relacionadas con el canto y la voz

El canto y la voz son elementos fundamentales en muchas prácticas sufíes, ya que se cree que estas expresiones pueden elevar el alma hacia la cercanía de lo divino. Aquí a continuación hay algunas prácticas típicas sufíes relacionadas con el canto y la voz:

  1. Qawwali: Es una forma popular de música devocional sufí que se originó en el subcontinente indio. Los qawwali son interpretaciones vocales y musicales que generalmente incluyen poesía sufí en idioma persa, urdu, árabe u otros idiomas locales. Los cantantes de qawwali, conocidos como qawwals, lideran grupos de músicos y crean un ambiente espiritual a través de la melodía y la repetición de versos místicos. Además, los qawwali son conocidos por su poder para inducir estados de éxtasis y acercar a los participantes a la presencia divina.
  2. Sama: Es una práctica sufí de escuchar y participar en música y danza, específicamente la danza giratoria de los derviches (derviches giróvagos). El Sama es considerado como una forma de adoración y una vía para alcanzar la unión con Dios. Los derviches giran mientras escuchan música espiritual, generalmente con acompañamiento de instrumentos como el ney (flauta de caña) y tambores. La danza giratoria simboliza el giro de los planetas y la entrega del ego para acercarse al Creador.
  3. Dhikr: Es una práctica de recuerdo y repetición del nombre de Dios o de versos sagrados. El dhikr puede realizarse en silencio, pero también puede involucrar el canto repetitivo y armonioso de los nombres divinos. Los sufíes creen que esta repetición constante y consciente crea una conexión más profunda con lo divino y purifica el corazón.
  4. Nashid: Son himnos o cantos devocionales utilizados en las prácticas sufíes. Estos himnos suelen alabar a Dios o al profeta Mahoma y transmiten mensajes espirituales y místicos. A menudo, se cantan en grupos para fomentar la sensación de comunidad y unidad espiritual.
  5. Ghazal y Qasida: Estos son géneros poéticos que se cantan y recitan en las reuniones sufíes. Los ghazales son poesía lírica que a menudo expresa el amor divino y el anhelo espiritual, mientras que las qasidas son odes de alabanza a Dios o al profeta. Ambas formas de poesía tienen una rica tradición dentro del sufismo y se consideran una forma de conectar con lo divino a través de la expresión artística.

En general, el canto y la voz ocupan un lugar central en las prácticas sufíes, ya que se cree que pueden despertar el alma, elevarla hacia lo divino y desencadenar experiencias espirituales profundas. Estas expresiones musicales y poéticas son consideradas una forma de acercarse a la presencia divina y alcanzar la unión con Dios.

MI HISTORIA DE SANACIÓN CON EL CANTO LIBRE 

Todo empezó un día bastante oscuro de mi vida en el que en una actitud de profunda escucha interior, y sin saber cómo desembarazarme de la angustia que me sobrecogía, di rienda suelta a mi instinto y me puse a “vomitar” sonidos y cantos espontáneos que iban traduciendo cada uno de los paisajes emotivos que me habitaban.

Estaba viviendo por aquel entonces, hace ya más de 35 años, un cambio radical de vida que me llevaría a otro país.

Y tenía bastante miedo. Empecé por ahí, a sacar el miedo en forma de temblor sonoro. Un estado de trance se fue apoderando progresivamente de mí y sin pensar nada, todo mi ser se puso al servicio de ese sonido espontáneo que se encargaba de ir expresando cada una de las emociones que iban apareciendo, una detrás de otra.

Al miedo le siguió el llanto, que no quería más llorar y gemir en silencio. Di rienda suelta a los sollozos como las plañideras de antaño encargadas de llorar a los muertos. Oyéndolo me iba haciendo cargo de mi dolor que fue desembocando en un grito de rabia incontenible.

Todo mi cuerpo rugía como una leona en lucha por lo que más quiere. La fuerza de la agresividad me ayudó a defender mi espacio y mi proyecto. Y ese ímpetu fue marcando un ritmo con todo mi cuerpo mientras me sentía una mujer salvaje, siempre más empoderada, que cantaba una danza guerrera.

Espontáneamente todo ese ímpetu se fue transformando en alegría. Una alegría muy profunda que surgía sin hacer nada como un volcán y me hacía saltar espontáneamente al compás de una melodía jubilosa y festiva.

El cansancio se fue apoderando de mí llevándome a un estado íntimo de amor y compasión hacia mí misma. Y también eso lo canté abrazándome y acunándome con una dulce y tierna melodía hasta quedarme completamente en paz.

Lágrimas de agradecimiento recorrían silenciosas por mi rostro. Inclinada en reverencia, me sentí plenamente agradecida a la Vida y su misterioso y mágico acompañamiento, que me había permitido descubrir en las profundidades del dolor y mi angustia, esa voz nueva y ese canto sanador.

No sé cuánto tiempo pasó, pues estuve en un estado sin tiempo donde el espacio era ocupado sólo por mí y mi canto libre. Las voces que surgían de mí me parecieron extrañas y ajenas, como si de otra persona fueran. Me preguntaba continuamente, ¿quién soy yo?, ¿soy yo esas voces?… Me costaba mucho reconocerme en esos timbres y tonalidades nuevas de mi voz. Yo había cantado mucho en la adolescencia con la guitarra. Conocía bien mis recursos vocales. Pero aquí había topado con una voz nueva. Una voz libre de conceptos estéticos, donde no importaba nada el resultado artístico, donde cabía todo, lo feo y lo bello, el chillido y el gallo, lo desentonado y lo afinado, lo desagradable y lo armonioso.

Y comencé a amar esa nueva voz y todo lo que significaba en ese momento.

No sabía entonces que se estaba abriendo la puerta del CANTO LIBRE TRANSFORMADOR que ha sido y sigue siendo mi misión de vida.

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