La voz del árbol de tu vida

El árbol de la vida es un símbolo característico de muchas culturas desde tiempo inmemorial, que representa la evolución y desarrollo de la propia vida. Es un símbolo potente que nos habla del deseo de construir una vida sobre una base firme (raíces y tronco) para que pueda realizarse plena e intensamente (ramas, hojas y frutos).

El arquetipo del árbol relaciona el mundo de abajo y el de arriba, ahonda sus raíces en la profundidad de la tierra y alarga sus ramas hacia el cielo, en íntima y completa conexión. Además nos habla de un proceso, entendido como proceso de crecimiento y evolución. Une, de esta forma, el mundo luminoso de la conciencia con la oscuridad de lo inconsciente.

También se le asocian los 4 elementos, el agua y el fuego (el sol) que lo ayudan a crecer, la tierra que lo alimenta y el aire que lo envuelve y con el que interacciona oxigenándolo para la vida.

Objetivo del taller

En este taller, utilizando el método del canto libre, la propuesta es dar voz al árbol de la propia vida. Cantar las raíces, el tronco y las ramas con la intención de limpiar la sombra de nuestra existencia y abrirnos a los recursos internos que nos ayudan a sostener el propósito de vida.

De esta manera revisando el árbol con objetividad amorosa y valiéndonos del precioso instrumento de nuestro canto sanador, podremos reajustar y sanar heridas, darle la nutrición que necesite para seguir creciendo y potenciar aquellos aprendizajes y recursos para que pueda dar sus frutos.

Por tanto, el taller del árbol de la vida quiere ser un alto en el camino donde preguntarse sobre el sentido de la propia vida y así poder orientar la senda existencial de la mejor manera. 

Con las RAÍCES cantaremos: quién soy, de dónde vengo, cuál es mi historia, qué heridas y qué regalos traigo de mis orígenes y mi linaje.

Con el TRONCO: cómo estoy viviendo mi vida del presente, heridas, potencialidades, cambios, recursos a potenciar…

Con la COPA: cuál es mi misión en el mundo, de qué forma he venido a contribuir al plan divino, qué frutos estoy dando y quiero dar.