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Canto libre de un episodio de tu vida (Ejercicio práctico)

El canto libre tiene que ver con sonidos y voces que cantan y expresan partes y circunstancias de nuestra vida cargada de tantas experiencias diferentes. Los sonidos, con sus distintas tonalidades, intensidades, timbres y claves, dan expresión instintiva y voz libre a esas experiencias, movilizan la energía concentrada en ellas, liberándolas y transformándolas.

Cantar una situación o experiencia no es lo mismo que contarla. Cantar lo que hemos vivido o lo que vivimos en el presente, es decir, poner voces y sonidos espontáneos, nos conecta con una visión global de la experiencia. Desde un lenguaje abstracto que la mente racional no domina, damos voz a todos y cada uno de los sentimientos, sensaciones o emociones sean del tipo que sean. Así se facilita que la energía que el sonido mueve en nuestro ser transforme también la experiencia interna de esa situación, dándole un valor distinto. Es como si uno tuviera dentro una maraña que al ser expresada hacia afuera se desenredase.

Si imaginamos que esa experiencia es un episodio doloroso de nuestra vida podríamos decir que el cantarlo nos ayudaría a expresar emociones estancadas y esto podría sanar la herida, o al menos podría tener el efecto de un bálsamo que nos la haría integrar en nuestra conciencia sin dolor.

Y ahora ¡vamos con el ejercicio!

Busquemos un lugar donde estar a solas. Dejemos que aparezca en nuestra consciencia un episodio de nuestra vida… Como recuerdo de nuestra vida a lo mejor le hemos dado una connotación positiva o negativa, es probable que la mente lo haya valorado ya de algún modo. Podemos revisarlo en todos sus detalles… Seguramente podemos sentir todo lo que esa situación nos afectó.  Es probable que ese recuerdo traiga consigo una carga emotiva a medida que se va haciendo más vívido en nuestra experiencia presente, como si estuviera sucediendo de nuevo.

 Y ahora añadimos un nuevo e insólito elemento: el sonido. Para ello nos preguntamos: “¿qué sonido tiene ese episodio de nuestra vida?, ¿cómo suena?, ¿cómo canta…?” No se trata de hacer un sonido con nuestra imaginación sino de cantarlo realmente. Y cantar puede ser sencillamente ir emitiendo simples entonaciones o sonidos espontáneos en relación a cómo uno se siente con ese episodio. Es posible que surjan sentimientos o emociones que no sospechábamos siquiera, o tal vez, aunque sí lo intuíamos, no sabíamos que tuvieran tanta fuerza emotiva. El canto libre de esta situación se vuelve transformador ya que nos habrá llevado muy probablemente a una nueva configuración de la experiencia. Tal vez nos haya ayudado a liberar emociones viejas y estancadas y ahora nos sintamos más livianos. En todo caso, muy posiblemente tu vivencia de la experiencia se haya transformado y ahora la valores diversamente.

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